Negociación comercial
Al comienzo de una reunión, un comercial anota el ritmo habitual de habla y de gestos del cliente en temas neutros. Cuando aborda el presupuesto, la voz se tensa y el cliente se echa hacia atrás: no es prueba de rechazo, sino un punto sensible que explorar mediante una pregunta abierta.
Dedique los primeros minutos a establecer la línea base sobre temas anodinos; después lea únicamente las desviaciones, nunca gestos aislados.
Localiza los verdaderos puntos de tensión sin inventarlos; orienta las preguntas hacia el lugar adecuado.
Consume tiempo; un comercial apresurado se salta la etapa y sobreinterpreta señales que carecen de base de comparación.