Negociación comercial
Durante su presentación, un comercial mantiene un ritmo dinámico, luego se ralentiza marcadamente y hace una pausa antes de anunciar el beneficio central. Este cambio de tempo concentra toda la atención del cliente en el punto que importa.
Reserve la ralentización y la pausa para su argumento más fuerte; el contraste con todo lo demás lo hace destacar.
Jerarquiza el mensaje sin una sola palabra de más; ancla el argumento clave en la memoria del cliente.
La teatralidad sistemática desgasta el efecto y vuelve el discurso artificial; el cliente detecta el artificio.