Negociación comercial
Tras enviar una propuesta, el vendedor no hace seguimiento durante varios días; el prospecto, que dudaba, acaba escribiendo por iniciativa propia, preocupado por perder la plaza o el descuento anunciado como temporal.
Deje que el silencio trabaje tras una oferta de duración limitada, en lugar de hacer seguimiento demasiado pronto y delatar su necesidad de cerrar.
El silencio devuelve la pelota a su tejado y evita parecer necesitado; hace aflorar la motivación real del cliente.
Demasiado largo, empuja al prospecto hacia un competidor más reactivo, sin que usted lo sepa jamás.