Negociación comercial
Un cliente se atrinchera en el «es demasiado caro». En lugar de regatear, el vendedor recentra la conversación en el interés («¿qué haría este precio justificable para usted?») y propone criterios objetivos: precio de mercado, coste total de propiedad, valor medible. El debate abandona el pulso para centrarse en el mérito de los argumentos.
Sustituya el regateo por criterios objetivos (índices de mercado, comparativas); pregunte «¿sobre qué base?» ante cada posición contraria.
Escapa de la lucha de poder sobre el precio; ancla el acuerdo en referencias legítimas y defendibles.
Frente a un comprador puramente posicional y de mala fe, la apelación a los criterios puede ser ignorada.