Negociación comercial
Un cliente potencial considera el presupuesto demasiado caro. El vendedor valida: «Su reacción es perfectamente legítima; a este nivel de presupuesto se espera un claro retorno de la inversión». El cliente, al sentirse comprendido en lugar de rebatido, baja la guardia y expone sus verdaderos criterios de decisión.
Valide la lógica de la objeción antes de responderla («Es muy natural que se haga usted la pregunta»), y pase después al valor, nunca a la defensa.
Evita el reflejo de justificación que crispa al comprador; hace emerger el criterio real que se esconde tras el precio.
Una validación sistemática o recitada suena hueca y delata una técnica aprendida más que una escucha genuina.