Negociación comercial
Un comercial llega a una reunión, se instala con calma y extiende ampliamente sus documentos sobre la mesa en lugar de quedarse encogido en el borde. Esta ocupación serena de la superficie de trabajo proyecta seguridad y establece una relación de igual a igual con el comprador.
Ocupe su parte de la superficie de trabajo con calma y una amplitud mesurada; la soltura espacial se lee como legitimidad.
Establece un estatus de igual; la seguridad percibida da credibilidad a la oferta.
Una ocupación excesiva (invadir el espacio del otro, gestos demasiado amplios) se lee como arrogancia y pone al comprador a la defensiva.