Negociación comercial
Un cliente potencial duda sin decir por qué. El vendedor propone una etiqueta: «Parece que algo en esta oferta todavía le frena». El cliente lo confirma y expone una inquietud sobre el servicio posventa, que el vendedor puede entonces abordar directamente.
Formule la duda percibida como una observación neutra, sin «yo», y deje después un silencio de tres segundos para que el cliente lo llene.
Hace aflorar la objeción real sin interrogatorio; la otra parte siente que lleva la iniciativa.
Una etiqueta errónea («parece preocupado por el precio» cuando no es eso) puede desviar el intercambio.