Negociación comercial
Un vendedor de soluciones de software desliza, en plena demostración: «Si lo desplegáramos, ¿preferiría ver un piloto en el equipo de marketing o en el de soporte?» El cliente responde «soporte», proyectándose sin darse cuenta en el uso del producto. El vendedor sabe entonces que el interés está maduro y que la objeción ya no será de principio sino de condiciones.
Siembre de tres a cinco trial closes repartidos a lo largo de la reunión, formulados como preguntas de opinión o de preferencia, nunca como una petición de firma. Escuche el tono tanto como la palabra: un «sí» arrastrado equivale a una objeción oculta. Pase al cierre real solo tras un trial close claramente positivo.
Revela el nivel de compromiso de forma continua; hace aflorar las objeciones pronto; convierte el cierre final casi en una formalidad, pues ya ha sido preparado por una serie de acuerdos.
Abusando de ella, se convierte en un interrogatorio que irrita; un vendedor que malinterpreta un «sí» de cortesía cierra demasiado pronto y se topa con una negativa seca.