Negociación comercial
Un vendedor le dice al cliente: «Usted es una persona que valora la calidad pero detesta que la presionen, y que decide con pleno conocimiento de causa». Halagado y reconociéndose, el cliente se siente comprendido y baja la guardia.
Abra con un retrato halagador y universal que casi cualquier cliente suscribirá; la sensación de ser «bien leído» establece la sintonía.
Crea rápidamente un clima de complicidad y confianza sin saber nada del cliente.
Percibida como halago mecánico si se abusa de ella o se recita, destruye la credibilidad.