Negociación comercial
Un comercial cuidado, con voz mesurada y discurso fluido, inspira confianza de inmediato. El cliente le atribuye competencia y seriedad antes de cualquier examen de la oferta, y concede a sus argumentos una credibilidad que aún no ha ganado.
Invierta en la primera impresión (atuendo, discurso, materiales): genera un halo que prelegitima todo lo que diga después.
Acelera la confianza y suaviza las objeciones; un poderoso multiplicador de credibilidad.
El halo se disipa bruscamente si el fondo decepciona, dejando la sensación de haber sido engañado.