Negociación comercial
Un comercial se presenta tarde y desaliñado a la primera reunión. Sin otro indicio, el cliente concluye que su empresa es negligente y poco fiable, y a partir de ahí examina la oferta con una desconfianza que condena la venta.
Elimine las señales negativas salientes (retraso, vestimenta, erratas): una sola basta para proyectar una sombra sobre toda su credibilidad.
Ser consciente de ello protege de las rupturas de confianza causadas por un solo detalle.
Una vez instalada la sombra, deshacerla exige mucho más esfuerzo del que habría costado la prevención.